martes, 10 de mayo de 2011

Teoría de la Gestalt como Paradigma en las Teorías del Aprendizaje


¿Dónde está el conocimiento?
¿Dónde está el aprendizaje?
¿Cómo aprende el que aprende?


INTRODUCCIÓN

La teoría de la Gestalt constituye, sin lugar a dudas, un caso paradigmático dentro de las teorías del aprendizaje. Mientras los sujetos del conductismo aprenden de modo asociativo, los de la Gestalt lo hacen por “insight”.

En los presupuestos de esta teoría el sujeto en su interacción con el medio se orienta en función de lo que observa/percibe de la situación total y de las relaciones que descubre entre las partes y el todo. De igual manera, la mente del sujeto es concebida como un campo cognitivo/significativo total organizado y reestructurado permanentemente por la percepción.

Son muchas las críticas hacia esta teoría, pero sin duda, son más los aportes que desde ella, generaron una nueva visión de la manera de concebir el aprendizaje.

LA TEORÍA DE LA GESTALT COMO TEORÍA DEL APRENDIZAJE

La escuela de la Gestalt surge en los inicios del siglo XX en el contexto de la psicología, encabezada por los psicólogos alemanes Köhler, Koffka y Werthelmer (Pozo, 2010).

La palabra Gestalt, no tiene una traducción directa al castellano, se refiere a una entidad específica concreta, existente y organizada que posee un modelo o forma definida, relacionando esta idea, sobre todo, con la percepción visual. Sin embargo, como señala Díaz (2006), la aplicación del término no se limita, por supuesto, al campo visual, y ni siquiera al campo sensorial en su conjunto. Aprender, pensar, procurar, actuar, han sido tratados todos como totalidades significativas.

A través de sus investigaciones, los científicos gestalticos explican el cómo se percibe en la mente los objetos conocidos en la vida diaria, básicamente nos define el proceso mediante el cual el individuo trata de llevar un todo a algo completo y no dividir ese todo en pedazos iguales.

Considerando la definición de paradigmas de Kuhn (1982), “los paradigmas son realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones en una comunidad científica” (p. 13). Las ideas que rigen la obra de la Gestalt representan un nuevo paradigma para entender como ocurre el aprendizaje.

Para la Gestalt, la psicología debe estudiar el significado. Las unidades de análisis deben ser las totalidades significativas o gestalten. Según los Psicólogos de la Gestalt, la mente es activa ya que no acepta pasivamente lo que percibe, sino que busca significados constantemente frente a los estímulos externos. Es así como durante la percepción en nuestra mente encontramos elementos sensoriales que se organizan en un significado. De esta forma la mente crea una experiencia unitaria

Las teorías expuestas por la Gestalt son totalmente opuestas a los principios del asociacionismo; donde la percepción se considera una reproducción de los objetos en forma de imagen mental, y el pensamiento una combinación mecánica de tales imágenes. Además, se rechaza la idea de que el conocimiento tenga una naturaleza acumulativa o cuantitativa, de forma que cualquier actividad o conducta puede descomponerse en una serie de partes arbitrariamente separadas.

En su propuesta la Gestalt invierte las relaciones entre la estructura y las partes componentes, expresando, que la solución de problemas y el aprendizaje no se obtienen por la asociación de elementos próximos entre sí, sino de la comprensión de la estructura global de las situaciones. Para los gestaltistas los fenómenos percibidos realmente son formas organizadas, no agrupaciones de elementos sensoriales, de allí el principio de los sistemas tomado por ellos “el todo es más que la suma de sus partes”.

Esta concepción teórica de la Gestalt parte de un número de experimentos realizados por ellos, sobre la percepción y pensamiento. Pozo (2010) señala que algunas de las investigaciones consistían en situaciones de aprendizaje que mostraban la superioridad del aprendizaje por comprensión o reestructuración sobre el aprendizaje memorístico o asociativo.

Los psicólogos de la Gestalt expresan que buena parte del aprendizaje humano es por insight, o comprensión súbita, esto significa que el paso de la ignorancia al conocimiento ocurre de forma repentina. Este punto de vista es muy contrario al paradigma conductista, que plantea el aprendizaje por asociación.

Otra de las diferencias claves entre ambos paradigmas, es que en la concepción de los gestaltistas, el sujeto aprende no sólo del éxito, sino reinterpretando sus fracasos Un ejemplo señalado por Pozo (2010), explica este punto de vista, al tomar como ejemplo los trabajos de Galileo: “Galileo descubrió la ley de la inercia cuando se dio cuenta de que el reposo y el movimiento rectilíneo constante eran dos situaciones estructuralmente equivalentes. De esta forma, reorganizó completamente la estructura conceptual de la mecánica, al interpretar el reposo como un caso de velocidad constante” (p. 174).

Dentro de las críticas a esta teoría se señala el vacío existente para explicar como ocurre el insight y como se debe interpretar la influencia de la experiencia pasada en la comprensión repentina de un problema. Para Kohler (citado por Pozo, 2010: 175) la posición de la Gestalt es clara al señalar “«todos los efectos ejercidos por el aprendizaje sobre la subsiguiente experiencia constituyen post-efectos de la organización previa. Si aprendizaje equivale a asociación y si es que estamos en lo correcto, la asociación es un post-efecto de la organización». Pero esta aseveración ha generado el planteamiento de las siguientes interrogantes ¿De dónde surge la organización del conocimiento? ¿Cómo se producen las reestructuraciones que dan lugar a nuevas formas de organización?.

En este orden de ideas, Vygotskii (Vygotskii ,1934, citado por Pozo, 2010) realizó criticas a la Gestalt por su incapacidad para explicar los aspectos semánticos del conocimiento, señalando que aunque los gestaltistas pretendían estudiar la conducta significativa no distinguían entre percepción y pensamiento.

En la misma línea de criticas ante los postulados de la Gestalt se encuentran Resnick (1933) y Burton y Burton (1978) tal como lo señala Pozo, (2010) entre las manifestaciones realizadas por estos investigadores están: “el sentimiento de comprender repentinamente una cosa puede que no se corresponda con un auténtico aprendizaje, sino más bien con la toma de conciencia de un aprendizaje previamente realizado… el insight corresponde más a una experiencia subjetiva irrepetible que a un hecho psicológico contrastable” (p. 176)

A pesar de las críticas a la teoría de la Gestalt, no puede dejar de reconocerse el valor que representa ante postulados que emergieron posterior a ella, al romper con el paradigma asociacionista y recuperar la conciencia para el estudio del aprendizaje. Entre los investigadores que tomaron parte de estos postulados se encuentra el psicólogo Suizo Jean Piaget, al considerar como característica fundamental de la inteligencia la transformación que hace el individuo de los objetos que lo rodean, llegando a conocerlos sólo cuando ha realizado dicha transformación.

CONCLUSIONES

Es innegable la teoría expuesta por la Gestalt como paradigma al romper los esquemas de pensamiento que se venían gestando en los albores del siglo XX. Su concepción sistémica del pensamiento para la solución de problemas y la comprensión de significados, la idea de la mente del sujeto como un campo cognitivo/significativo, su organización y reestructuración permanentemente por la percepción.
Aplicar la teoría de la Gestalt en la educación sugiere la necesidad de plantear las situaciones con una visión global. El docente debe orientar la conducta en base a relaciones que lleven al alumno a resolver situaciones problemáticas, que lo motiven a actuar y resolverlas. Ello, requiere una enseñanza en la que el alumno sea su propio constructor del aprendizaje. Estas ideas de cómo aprende el que aprende, están insertas en muchos de los paradigmas contemporáneos. A pesar de todas las críticas, la teoría de la Gestalt fundo las bases de un nuevo paradigma en el aprendizaje.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Díaz, K. (2006). Psicología de la Gestalt. [Blog en línea]. Disponible:
http://my.opera.com/fprsceux/blog/show.dml/187091. [Consulta: 2011, Mayo 9].

Kuhn, T. (1982). La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica.

Pozo, I. (2010). Teorías cognitivas del aprendizaje. (10a. ed.). España, Madrid: Morata.

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